lunes, 16 de mayo de 2011

PRIVATIZANDO EL MUNDO

Hoy le levanté angustiado, pensando en la actual problemática mundial, desde mi punto de vista tercer mundista, ensayando algunas ideas:
Dios creó la tierra en siete días, después de algunos años el hombre la explota en forma desmesurada, como nunca antes, el planeta se ha convertido en un artículo de mercado.
El hombre de negocios ve que su obra es buena para los accionistas, el bien común es el que aparta del mercado las riquezas que no aun no han sido depredadas.
Los bienes deben ser compartidos entre todos los países, la responsabilidad con el mundo, debería ser compartida con fines humanitarios.
Existe escasez del agua en cantidad y calidad,  las grandes trasnacionales quieren explotar el agua, pero si lo logran, deben hacerlo con responsabilidad social es decir llevando agua a los más necesitados.
Están por todas partes regados, los transgénicos  dispersaron sus semillas y contaminaron los campos, ya no existen las viejas semillas originales, y para colmo tienes que pagar por la patente si te descubren que en tu campo existen transgénicos, no importa cómo llegó, dicen por ahí que las grandes compañías han conseguido contaminar todos los campos.
Nos han creado un mundo de pobreza generalizada, la mano invisible les permite sacar el máximo provecho de nuestras debilidades.
Las patentes y los monopolios no nos permiten fabricar medicamentos que controlen el cáncer hereditario o  retrovirales, primero tenemos que pagar la patente, la enfermedad es una fuente de hacer negocios y  el sufrimiento es una fuente de ingresos.
La atención en los hospitales del estado te obliga a atenderte en una clínica particular por lo tanto el negocio del la sanidad privada seguirá siendo exitosa, los médicos del estado están obligados a negarte el tratamiento por que le economizará un buen gasto al hospital, a estos médicos los ascienden y les incrementan sus sueldos, pero ellos saben que cada vez que niegan un tratamiento están firmando una sentencia de muerte.
¿Podemos dejar la salud a manos del mercado?, o acaso somos pescados, el estado es la institución política que el hombre ha creado para asegurar el bien común, si no llegamos a un acuerdo con los dueños de las patentes en caso de emergencia nacional debemos estar autorizados para inmiscuirnos en las patentes.
Los beneficios de las grandes corporaciones son exagerados, son desproporcionados no guardan ninguna relación con el valor real del producto, incluso teniendo en cuenta las ganancias y futuras inversiones.
Si continuamos con esto, corremos el riesgo de aumentar la tensión política y la amenaza de guerra, no podemos dejar que solo el comercio sea el único árbitro de las relaciones humanas.
Debe existir y perdurar el bien común, resultado de la reciprocidad, de dar y recibir, del intercambio mutuo.
Sin la idea del bien común no sobreviviremos.

LA PLUMA DE MAX

1 comentario:

  1. muy acertados tus comentarios, vemos que hay personas que se procupan por nuestro pais.

    Wiscon

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